Éxodo: Cristo, nuestra Pascua. Con el descenso a los infiernos se cierra la herida abierta en el Edén. Las antiguas señales se cumplen en Cristo, Pascua que realiza el verdadero éxodo, el paso definitivo de la esclavitud a la libertad de los hijos de Dios (Éx 15,1). Cristo resucita del Sheol agarrando las muñecas de nuestros antepasados y devolviéndolos a la vida. Ver el video.
